Proponemos un edificio compacto, alojado en un extremo del solar de forma que el espacio sobrante constituya una plaza diáfana para el encuentro social en la que se posibilite el desarrollo de múltiples actividades.
La fachada principal la forma un invernadero, que acoge tanto la entrada como los espacios de ambiente más distendido. A partir de este invernadero conseguimos transformar la Biblioteca en un edificio estacional y versátil, optimizando sus superficies y ajustando la relación entre espacios exteriores e interiores.
Entre las zonas que requieren mayor control acústico y las más ruidosas, se sitúan una serie de módulos intermedios que llamamos espacios moderadores ya que cumplen una doble función: Por un lado actúan como barrera acústica entre los requerimientos de unos y otros permitiendo la convivencia entre ambos; y por otro dan servicio a los espacios que se sitúan a ambos lados del módulo sirviéndoles para el desarrollo de su función.
La implantación de este espacio cultural se desarrolla en el tiempo, proponiendo que estos espacios moderadores, construidos a a partir de soluciones prefabricadas, puedan dar servicio como módulos de lectura independientes durante el periodo de construcción.
LA PLAZA COMO ESTRATEGIA DE IMPLANTACIÓN URBANA

DEL EXTERIOR AL INTERIOR: SECUENCIA DE ESPACIOS Y ESTRATIFICACIÓN DE FUNCIONES

EL INVERNADERO: LA ESTRATEGIA ENERGÉTICA

MÓDULOS INTERMEDIOS: ESPACIOS MODERADORES

EL EDIFICIO EN EL TIEMPO
FASE I. La biblioteca durante la fase de contratación y proyecto.
FASE II. La biblioteca durante las obras.
FASE III. La biblioteca después de las obras.

