ALMACÉN 5 LAFARGE  [2o13]

El concurso planteaba el acercamiento entre la cementera y su entorno. Para ello, el proyecto trata la rehabilitación del antiguo almacén de pesados como un objeto más de ese paisaje, que conecta la fábrica con el lugar. El edificio se presenta como puerta de acceso entre dos mundos, el de la fábrica y el del entorno que habita. En este contexto el ámbito de la puerta se dilata y se configura como un recorrido en el que tiene lugar este entrelazado de circunstancias.

LF_Planta

Según nos acercamos a la fábrica de Villaluenga de la Sagra, desde el coche percibimos la estructura que coloniza el territorio, parcelas de cultivos, caminos arbolados… desde lejos el volumen de la fábrica se identifica con los volúmenes del territorio, las masas arboladas o los colinas que emergen de la llanura. [0]

Accediendo por un camino arbolado al interior del recinto de la fábrica, llegamos hasta el aparcamiento para visitantes situado bajo la sombra de los árboles. Su presencia se indica en el lugar mediante la aparición de un pavimento de hormigón que a modo de traviesas se desdibuja con el terreno natural existente a los lados de la calzada. Estos elementos de hormigón se van dilatando a medida que nos acercamos al edificio, conformando así el camino de acceso. Desde este punto se empieza a divisar la fachada de pavés de la nave principal a través de las copas de los arboles que acompañan y guían al visitante hasta la entrada. [1]

Bajando por el camino llegamos a una plaza arbolada que sirve de antesala al edificio. Esta se sitúa a nivel de planta sótano desde la cual se entra. De la misma manera que el arbolado acompaña al visitante, el muro de sótano que articula la planta baja con el terreno, y que se va haciendo más presente a medida que vamos descendiendo, también lo hace. [2]

Entrando en el edificio llegamos al primer espacio principal, una sala diáfana con la presencia de pilares que estructuran y colonizan el espacio de la misma forma que lo hacían los troncos de los árboles en el espacio previo exterior. En él se abre un claro que comunica con la planta superior permitiendo la entrada de luz filtrada desde la fachada de pavés. [3]

Subiendo desde este punto, llegamos a la nave principal. Se trata de un espacio polarizado por su cerramiento. De un lado la fachada de pavés, de otro, el muro continúo de hormigón. Luz y sombra, se produce en el interior un gradiente secuencial, y encima el puente grúa que se conserva y conecta a los dos mundos a la vez que sirve para el movimiento de elementos dentro de la propia sala. La fachada de pavés crea una atmósfera artificial que se identifica a la de la masa boscosa. En última instancia el muro ciego de hormigón se abre en todo su dimensión, el pavimento se extiende hacia el exterior, y se conecta el interior de la nave con la plaza que comunica con el resto de la fábrica. [4]

LF_Seccion

Posted in
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad